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Lunáticas

Cada ciclo lunar nos recuerda que todo proceso tiene fases

aquí no se corre. aquí se recuerda

Equinoccio de Primavera

El Umbral del equilibrio

El Equinoccio de Primavera (20 de marzo) no es solo una fecha en el calendario; es el momento en que el día y la noche tienen exactamente la misma duración.

Es el punto de equilibrio absoluto entre la luz y la sombra.

"En las culturas ancestrales conectadas a la tierra, este portal era sagrado. No se celebraba la 'llegada de las flores', se celebraba el despertar de la fuerza vital (la savia) y el equilibrio de las dualidades.

Es el momento de decidir qué semillas de las que gestamos en el invierno tienen la fuerza suficiente para brotar.

​Sabiduría Original

 

Desde las pirámides de Giza hasta los bosques del Norte, el Equinoccio ha sido siempre el umbral del equilibrio.

No es una invención moderna; es el momento en que la arquitectura de la Tierra permite que la luz y la sombra se miren a los ojos con la misma fuerza.

  • En el Norte: En las culturas germánicas y celtas, no se celebraba la flor, se celebraba el deshielo. El momento en que la tierra, tras meses de rigidez y muerte (Invierno), se volvía de nuevo "moldeable". Era el momento de la "limpieza de la casa" (Spring cleaning), pero no por estética, sino para sacar el aire estancado del invierno y permitir que el nuevo prana o energía vital entrara.

  • En el Sur: En las tradiciones Mayas; el descenso del Kukulcán. En Chichén Itzá, la precisión astronómica es sobrecogedora. Durante el equinoccio, la luz del sol crea una sombra que serpentea por la escalinata de la pirámide de El Castillo, simulando una serpiente de luz que desciende a la tierra. Representaba la unión del cielo y la tierra. La energía solar (el espíritu) bajaba para fertilizar el suelo donde crecería el maíz (el sustento).

  • La Antigua Persia: Nowruz (El Nuevo Día). Es una de las celebraciones más antiguas del mundo (más de 3.000 años) y se celebra exactamente en el equinoccio. Preparan el Haft-sin, una mesa con siete elementos que simbolizan el renacimiento, la salud, la paciencia y la prosperidad. Se saltan hogueras para "quemar" la palidez y el cansancio del invierno y recibir la "rojez" (fuerza) del nuevo sol.

  • Nuestros ancestros en la Península Ibérica sabían que el Equinoccio era el momento de la Resurrección. Diseñaron dólmenes y santuarios de piedra para que, en este día exacto, la luz entrara en lo más profundo de la oscuridad. No celebraban algo externo; celebraban que la fuerza vital regresaba a sus cuerpos y a sus campos.

 

En Lunáticas, recuperamos ese gesto: permitir que la luz del equilibrio entre en nuestras zonas oscuras para que la vida vuelva a ordenarse.

Image by Annie Spratt

🌸 Ritual de la Siembra Original

Lo que necesitarás:

  • Semillas de Caléndula: Elegimos a la "esposa del sol", la que marca los calendarios y sabe abrirse a la luz.

  • Una pequeña maceta o un rincón de tierra virgen.

  • Un cuenco con agua limpia.

  • Una piedra o elemento mineral (que represente el hueso y la quietud).

  • Un ramillete de romero o tomillo seco

 

Toma las semillas de Caléndula entre tus manos.
Frótalas suavemente entre tus palmas, entregándoles el calor de tu sangre y el pulso de tu corazón.

Siente su pequeño tamaño, su forma de media luna,
su peso casi inexistente. Dentro de este pequeño cofre
existe una vida completa, una arquitectura de luz esperando el abrazo de la humedad para despertar.

Cierra los ojos y lleva la atención a tu interior. Deja que tu columna se alinee como el corredor de un dolmen antiguo.

Pregúntale a tus aguas:
¿Qué cualidad necesita ser sembrada en este nuevo ciclo?

No busques una meta externa. Busca una verdad interna.

Confianza. Calma. Verdad. Soberanía.

Deja que el nombre de esa semilla nazca en tu vientre y ascienda suavemente hasta tu garganta.

Con tus dedos, abre un pequeño surco en la tierra.
Es un gesto de apertura, de vulnerabilidad. Al depositar la semilla, reconoce que el crecimiento es un proceso subterráneo. No todo es visible. No todo es inmediato.

Mientras la cubres con la tierra oscura, susurra —o di para tus adentros—: Siembro con respeto. Cuido con presencia.
Confío en el proceso.

 

Vierte un poco de agua sobre la tierra. Observa cómo desaparece, cómo nutre lo invisible. Esta Caléndula será tu compañera de marea durante la rueda del año.

Un recordatorio vivo de que tu ritmo y el suyo son el mismo.

 

A partir de hoy, esta planta habita tu altar. Cuidarla será tu forma de cuidarte. Observar cómo busca el sol será tu forma de recordar cómo buscar tu propia luz. La rueda ha comenzado a girar. La vida ya ha sido invocada.

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